10 de Octubre de 2011

Era el año de 1981, Mario y María Delgado e Inés Parra, en aquel entonces residentes de Escondido, conocieron una amistad que les cambiaria el resto de sus vidas.
Ozziel Romano miembro de la iglesia de San Diego visitaba la residencia de la Familia Delgado. Fue entonces cuando comenzó a darles testimonios de que pertenecía a la Iglesia del Dios Vivo Columna y Apoyo de la Verdad, La Luz Del Mundo, invitándoles para que lo acompañaran a la Iglesia de San Diego.
Se sorprendían de lo que se estaba hablando, pues era algo nuevo que nunca habían escuchado.
Nos platica Inés Parra que la segunda vez de asistir, sintió algo muy profundo en su corazón, y no pudo contener las lágrimas de sus ojos, por la emoción que había en ella. Fue así como nuestra hermana, se bautizó, ese mismo año, y la familia Delgado en 1982. La hermana María Delgado, en ese entonces, sintió prestar su casa para realizar las oraciones bajo la orden del ministro D.E. Rumaualdo Aguilar.
Se vi el crecimiento de la obra de Dios en estos lugares.
Transcurrieron los años y la obra fue creciendo. Durante el año de 1990, la Iglesia ya no se pudo reunir en la casa en que se congregaba. Entonces fue necesario buscar un lugar con más capacidad en donde se pudiera reunir: Por la calle "Washington" se rentó un edificio con más espacio y mayor libertada para reunirse y realizar sus oraciones y actividades; Aproximadamente contaba la iglesia, en ese entonces, con 30 miembros.
Actualmente, los hermanos de Escondido ya llevaban 4 años en ese lugar, esto es, la calle de "Washington".
En 1992 el P.E. Noé Lugo invito a los hermanos de Escondido para que buscaran un lugar más amplio. Entonces se encontró un lugar cuyo precio ascendía a los 800 mil dólares, por lo que a los 30 hermanos de ese momento, se les hizo un poco difícil.
Sin embargo, antes de que se adquiriera la propiedad, pidió permiso para realizar un servicio en ese lugar, invitando a toda la Iglesia a que no faltase, y así avivasen aquel deseo espiritual de llevar a cabo aquella gran compra. Sin embargo, transcurrido un año, llegó el Enc. Jacob Jiménez y con gran entusiasmo, invitó a la Iglesia para buscar un lugar aún más grande.
El Ministro Enc. Jacob Jiménez llegó a la ciudad de Escondido, y los hermanos le hablaron de este mismo lugar que se encentra en la "345 7th Ave", se le hizo tan perfecto el lugar que de inmediato quiso hablar con los dueños que vendían el local. Hablando con los vendedores el precio lo bajaron a 615 mil dólares. Después llegó el P.E. Samuel Gray el cual es encargado de adquisiciones en los EE.UU, y bajo el precio a 400 mil dólares. Sin embargo la mano de Dios estuvo con la iglesia en esta compra pues de hablar de una venta en los EE.UU. en que bajen a mitad de precio es algo que no se escucha en estos lugares. No cabe duda que esta propiedad estaba ya en el plan de Dios.
La unión del pueblo del Señor es fuerte. La obra de Escondido se propuso a comprar el lugar. Había un anhelo muy grande y deseaban un lugar que fuera de la iglesia, un lugar para la alegría del Apóstol de Dios. Se cumplió ese deseo: La fecha Domingo, 3 De julio 1994, se llevó a cabo el último servicio especial en el lugar que se arrendaba en la calle "Washington". En un pensamiento el Enc. Jacob Jiménez decía: "Si hablasen estas paredes le diríamos, Dios les pague, te llevamos en el corazón. Le diríamos a las luces por ti escudriñamos las escrituras, ustedes alfombras recibieron nuestras lágrimas. Cuando lloramos ustedes oyeron nuestro clamor”. El último canto fue cantado por el Coro de San Diego, "Hogar de mis recuerdos", se oró por una última vez en ese lugar.
Se hizo la adquisición del templo en la "345 7th Ave" y el P.O. Daniel Núñez Avalos remodelo el templo. Se llevaron a cabo varios arreglos del templo por fuera y por dentro.
Se llegaba la fecha de 6 De Octubre 1996; Se sentía una grande alegría y paz en la ciudad de Escondido. Por primera vez esta ciudad fue visitada por el gran Apóstol de Jesucristo Dr. Samuel Joaquín Flores. Llegaba el Apóstol de Dios a consagrar este templo para la Gloria del Señor. Al tomar su ministerio el Apóstol de Dios expresaba con mucho anhelo el venir y estar en la ciudad de Escondido, "Sabe el Señor que tenia deseos de venir a conocer pero se iba agrandando el tiempo, se iba alargando, no podía hacerlo. Hoy su hermano esta con ustedes, gracias a Dios". Así mismos el Apóstol de Dios les daba un consejo a la iglesia y una certeza: que nunca se quedara atrás, "Yo conocí este lugar. Cuando conocí la ciudad no estaba tan llena de edificios, ni tan llena de caminos como hay ahora. ¡Pero cómo ha crecido! también lo mismo lo ha sido la iglesia. Cuando andaba por estos lugares era una iglesia pequeñita. Un grupito de almas que estaban reunidas, apenas se empezaba a juntar dos, tres, cuatro hermanos, que se han venido para este lado. ¡Hoy en este lugar 750 almas están reunidas bendiciendo a Dios! ¡No serán las únicas hemos de crecer a la mano derecha, hemos de crecer a la mano izquierda, al frente y hacia atrás, y nuestra simiente a de heredar la tierra! ¡Dios los bendiga en su santo amor!".
En la Santa Cena del 2003 siendo inspirado por el espíritu de Dios el Apóstol de Jesucristo, nuestro hermano Samuel Joaquín Flores, que con su grande amor hacía el pueblo que Dios le ha dado, ordeno Santa Cena por todo el mundo en el mes de Diciembre 2003 y Enero 2004. En este tiempo la iglesia no tenia ministro local y estaba bajo el cargo del Pastor Jurisdiccional, P.E. Agustín Ahumada. Viendo diferentes locales para hacer el magno evento de la Santa Cena, decidió el ministro que la iglesia de Escondido sería la sede para la Santa Convocación del 17 de Enero 2004.
Este santuario espiritual también fue usado por la asociación de profesionistas (APS) el 5 de Noviembre 2005. Lugar escogido por el Pastor Jurisdiccional Nassón Joaquín García. A este evento asistió todo lo que es el sur de California. Aproximadamente más de 400 profesionistas y estudiantes de 10 diferente condados que componen el sur de California. A medidas que pasaba los años, se mira el crecimiento de este grande pueblo de Dios en la cuidad de Escondido, California, desde su humilde principio en los 80s eran solamente 3 miembros, hoy día más de 350 miembros.
La obra no tan solo se ha quedado en estos lugares pues se a expandido hacia el norte con 3 obras en las ciudades de Oceanside, Fallbrook y Murrieta. ¡Este engrandecimiento de la obra de Dios se debe a un gran siervo de Dios y Apóstol de Jesucristo, nuestro hermano Samuel Joaquín Flores!
¡Y aunque se habla de tanta excelencia, no se ha dicho ni aun la mitad!